Cancamusa en TBB: Dopamina Tour nos reveló la potencia sensible de su sonido

Entre la nebulosa oscura que inundaba progresivamente la sala principal del TBB, empezaron a resonar baquetas y tambores. Pista clave de que estaríamos -en cosa de segundos- en presencia de la cantautora y multi-instrumentista Cancamusa, en la primera parada de su Dopamina Tour. 

Los celulares iluminaban tenuemente, aunque no eran suficientes para distraernos del ritual musical que comenzaría con “Trenes”, canción acompañada de luces rojas que inundaban de sensible pasión el recinto. Le sucedió “Quédate”, el saludo de rigor y la esperadísima “Dopamina”, coreada a gritos tras la pregunta “¿ustedes se la saben?”. 

¿Aparecería Gepe en la segunda voz? La respuesta fue “no”, pero fue reemplazado por Francis Durán, quien se mantuvo como escudero durante toda la canción -y lo que restó de show- en la guitarra. 

No fue impedimento para disfrutar del show el ruido de “chispazos” o “corto circuito de cables” que interrumpió algunas canciones, lo que sucedió más o menos, desde “La ironía de las rosas” (5ta canción) en adelante. 

Mención aparte para los juegos de luces, que engalanaron, pero que, mezclados con la máquina de humo, en algunos momentos opacaron la visual de Natalia (Cancamusa) y resaltaron la silueta de Francis. Detalles no más, supongo. O quizás desde la fila M, mi vista jugó una mala pasada. 

Da lo mismo, “Tus ojitos me acompañan” rezaba la canción de la valdiviana, célebre a nivel continental, cuando llevábamos cerca de media hora de show. 

El “Dopamina Tour” tuvo espacio para la reflexión y para conversar reposadamente, pese a los esperables y justificables gritos unísonos de “te amo Cancamusa” o, simplemente, “AHHHHHHH”. Luces de todos los colores, con énfasis en el rojo, azul, naranja y morado, se asomaron hasta que llegó la canción 10 del setlist. 

¿Qué tiene de especial? Antes de que empezara a sonar “Entre mis recuerdos”, Cancamusa transparentó que sería primera vez que cantaría tal canción, que no es suya. Y conmovió hasta las lágrimas.

Así siguieron sucediendo las canciones, por cerca de 1 hora de show (y fracción) el que constó de 21 canciones, considerando el bis cuádruple que fue solicitado a gritos por la fanaticada penquista. “Planetas viejos” fue el cierre de la primera parada del tour Dopamina, el cual hará que Cancamusa se encuentre con las principales ciudades de Chile durante todo lo que resta de 2026. 

¿Próxima parada? El Teatro Municipal de Viña del Mar, este sábado 23 de mayo. 

Cabe destacar que, puntualmente y así como no suelen ser los eventos masivos, abrió Acuario (Camila Ojeda) con una selección de media hora de canciones, y escudada por Mati «Capitán Pulento» en la guitarra (además de una cortina gigante que solo hacía presagiar lo que se venía). 

Fueron recibidxs con alegría y entusiasmo por el público que -de a poco- comenzaba a llenar todos los pisos de la Sala Principal del TBB. Poquito después del show, la artista local expresó “que felicidad hay en mi corazón”, a través de sus redes sociales. Es mutuo, el ritual musical fue esperanzador, respecto a las proyecciones de la escena regional (y lo que nos puede hacer sentir). 

[Revisa aquí las fotos de nuestra fotógrafa Andrea Valdivia]

Pablo Ortiz
Pablo Ortiz

Periodista, cafeinómano y esclavo del FOMO. Lo encuentras 24/7 en tocatas, festivales y obras de teatro.